AVES Y TENDIDOS ELÉCTICOS: LA EXPERIENCIA DE VALDEPIÉLAGOS

Al menos 33.000 aves al año mueren en España electrocutadas por los tendidos eléctricos según las estimaciones más conservadoras de un informe elaborado por Tragsatec para el Magrama.

El mismo informe estima los costes económicos que supone la electrocución de aves en España en 140 millones de eu. Confirma además que la electrocución es la principal causa de mortalidad para 24 especies de aves amenazadas. Para el águila imperial ibérica y el águila perdicera supone el 50% de las muertes registradas, ambas especies están en peligro de extinción.

Este informe asume que el número real de electrocuciones es mucho mayor dado que los datos que han aportado las comunidades autónomas para su realización son muy heterogéneos, de hecho, hay varias comunidades autónomas que no aportaron datos para este estudio, entre ellas la Comunidad de Madrid.

Problemas asociados a la electrocución de aves

No es este solamente un problema de conservación de aves o de especies amenazadas singulares, si bien el aumento de mortalidad y la pérdida de biodiversidad asociada es sin duda el principal problema, existen además una serie de problemas asociados a la electrocución que hacen que esta situación sea aún más grave y con muchos más actores implicados.

A saber: daños a la infraestructura eléctrica e interrupciones del suministro, con el coste económico que conlleva tanto para el titular de la línea como para las empresas distribuidoras del servicio y el usuario final; los índices de calidad del servicio de trasporte y distribución de energía eléctrica NIEPI y TIEPI (número y tiempo de interrupciones equivalentes promedio) se disparan.

La electrocución de rapaces no es sólo un problema de conservación de aves

La electrocución de rapaces no es sólo un problema de conservación de aves | © Pedro Luis Sánchez

Aumento de la polución atmosférica y de emisiones de CO2 debido al uso de generadores auxiliares que entrarían en servicio para mantener la tensión en secciones o instalaciones de la línea afectada, incluso se han calculado las emisiones que producen los vehículos desplazados para las reparaciones.

Incendios forestales producidos por las aves que caen incendiadas después de electrocutarse; además de las emisiones de CO2 producidas por estos incendios y los costes de los servicios de extinción y los daños del propio incendio y las estructuras afectadas.

Legislación sobre los tendidos peligrosos para las aves

Un número tan elevado de muertes podría hacernos pensar que hay una falta de regulación legislativa o una de dejación de responsabilidad por parte de las administraciones o empresas.

No sucede exactamente eso, vamos a analizar un poco la situación. En nuestro país tenemos detectado el problema con estudios completos y rigurosos desde hace tiempo. Contamos con una administración con relativa sensibilidad, legislación suficiente como para actuar con cierta eficacia: (Directiva EU 2002 (UE 7.4); ley de responsabilidad ambiental (26/2007 de 23 octubre); real decreto RD 1432/2008 específico que regula la modificación estructural de tendidos peligrosos para las aves; real decreto RD 264/2017 regulando subvenciones estatales para la modificación de estos tendidos; ley para la protección de la fauna silvestre en la Comunidad de Madrid (2/1991 de 14 feb); policía y agentes medioambientales competentes, concienciados y con ganas de trabajar; ONG`s trabajando allí donde las administraciones no llegan por diferentes razones; empresas privadas al tanto del problema dando pasitos en la dirección adecuada y población sensibilizada respecto a la conservación medioambiental.

¿Dónde está entonces el problema? ¿Porque cuesta tantísimo esfuerzo y, sobre todo, tiempo, solucionarlo o empezar a tomar medidas? ¿Es posible mejorar el proceso y agilizarlo?

Además, hay una inyección importante de financiación directa a través de fondos LIFE europeos, lo que plantea otra gran duda ¿Por qué pagar con dinero público la corrección de una infraestructura defectuosa a empresas privadas que obtienen grandes beneficios con su actividad?

Seguimiento de las electrocuciones en un tendido eléctrico de Valdepielagos (Madrid)

Esta es mi experiencia con un tendido eléctrico situado en una zona de gran valor medioambiental y que 10 meses después de denunciar varias electrocuciones y mucho trabajo ha sido corregido por los propietarios de la linea después de entender el problema y ponerle solución. Una experiencia entre la alegría y la pena. Alegría por saber que hay una solución sencilla, pena por el tremendo esfuerzo y las trabas que hay para conseguirla.

En enero de 2014 se encontró en Valdepielagos un águila real electrocutada. GREFA vino a recogerlo, nos informaron del problema, aprendimos cosas nuevas y nos fuimos a casa con un regusto amargo. Un ave menos volando en el cielo.

Águila real (Aquila chrysaetos) electrocutada en 2014

Águila real (Aquila chrysaetos) electrocutada en 2014 | © Alicia Nuñez

Desde que el 25 de diciembre de 2017 cuando encontré otro juvenil de águila real recién electrocutada revisamos el tendido con regularidad y hemos encontrado restos de un total de 17 aves más bajo los apoyos, la mayoría grandes rapaces: ratoneros en su mayoría, aunque también hemos encontrado restos de búho real, cernícalo, milano real, huesos de buitre, córvido y águila perdicera.

Animales de especies singulares muy importantes a nivel de conservación electrocutados en una infraestructura obsoleta que debería haberse modernizado hace tiempo.

Valdepielagos se encuentra ubicado casi en su totalidad en la ZEPA de las estepas cerealistas de los ríos Henares y Jarama. Para que nos hagamos una idea de la importancia de la zona en la que nos ubicamos y de la diversidad de fauna asociada a este tipo de paisaje, donde habitan, crían y se mueven especies tan escasas como la avutarda, el sisón, alcaraván, aguiluchos pálido, cenizo y lagunero, águila real, milano real y emblemáticas como el águila imperial, por mencionar solo algunas.

En este tendido los agentes forestales de la CAM encontraron una perdicera electrocutada el 13 de abril, especie de la que quedan 6 parejas en la comunidad de Madrid. Los voluntarios hemos encontrado 2 águilas reales electrocutadas, de las que quedan 15-16 parejas en Madrid según un censo de 2003.

Cualquiera puede pensar que son chorradas de ecologista. ¿Qué más dará un pájaro (o 33.000) más o menos en el cielo? Sin embargo, desde un punto de vista más formal, dejando aparte que es ilegal y quiero recalcar esto: “es ilegal provocar la muerte de animales silvestres protegidos”, mantener una infraestructura en un estado que provoca electrocuciones en las aves de forma tan habitual es altamente ineficiente desde el punto de vista económico.

O sea, que amantes de los pájaros aparte, es realmente estúpido tener una infraestructura fuera de norma y produciendo electrocuciones pues con cada ave electrocutado estas perdiendo dinero de una manera o de otra, directa o indirectamente, seas consciente de ello o no. Este nivel de consciencia da también pie a la reflexión sobre si nuestra competencia técnica en la gestión de instalaciones. Gestores de las empresas eléctricas y usuarios llevan años perdiendo dinero y no se habían dado cuenta hasta hace poco.

Algunas de las grandes compañías privadas son conscientes de ello y han empezado a corregir apoyos problemáticos, quizás se han dado cuenta de la pérdida económica, quizás por imagen o por cuestiones de responsabilidad social corporativa, quizás porque ahora los arreglos se pagan con dinero público. Aun les falta mucho que mejorar, por ejemplo, en la detección de las electrocuciones, el diseño de infraestructura para evitarlas, la supervisión de la eficacia de las correcciones realizadas y la difusión de la información que poseen a diferentes organismos implicados.

Restos de Buho real (Bubo bubo) elecctrocutado

Restos de Buho real (Bubo bubo) electrocutado | © Pedro Luis Sánchez

Los propietarios de tendidos de particulares no suelen ser conscientes de la importancia del problema y por tanto estos no se reparan hasta que son informados y se les obliga desde la administración. Estos tendidos suelen estar muy obsoletos al no contar con la capacidad técnica y económica de las grandes empresas eléctricas y los que provocan una alta mortalidad. El acceso directo a estas ayudas públicas es para este tipo de tendidos más complicado. Este es el caso del tendido de Valdepielagos.

La Administración publica tiene en mi opinión gran parte de la responsabilidad y la vez, la clave de la solución al problema de las electrocuciones. Por ejemplo, en Madrid no tienen ubicados este tipo de tendidos, la supervisión se está empezando a hacer desde hace relativamente poco tiempo.

Otro ejemplo de vacío administrativo, el “Reglamento sobre las condiciones técnicas y garantías de seguridad en instalaciones eléctricas de alta tensión y sus instrucciones técnicas complementarias” obliga a una revisión trianual de las mismas pudiendo suspenderse el servicio de la línea si hay deficiencias en las mismas, exactamente el mismo tipo de revisión que hacemos en nuestras casas con la instalación de gas.

Pues bien, esta revisión no solo no se realiza, sino que se desconoce el número, estado y ubicación de estos tendidos particulares. Información que manejan las empresas distribuidoras y a la que es virtualmente imposible tener acceso. Esta parte compete a la consejería de industria y no a la de medioambiente, una desconexión entre administraciones que inactiva posibles acciones y bloquea el acceso a la información que debería estar disponible.

Base de datos cartográfica de GREFA

Una de las acciones que esta realizando el equipo tendidos de GREFA es una base de datos cartográfica y un sistema de información geográfico de los apoyos de los tendidos eléctricos dada la imposibilidad de obtener esta información.

Ante la inacción de la administración y de las compañías privadas la sociedad se moviliza y de esta forma se consiguen varias cosas, revisar líneas, modelizar la situación más próxima con la realidad, también se podrán contrastar datos oficiales, si alguna vez son publicados y verificar la calidad de estos, entre otros.

Además, se pueden llevar a cabo estudios propios, ceder datos a otras organizaciones, en definitiva, podrán ser accesibles para que puedan ser usados y generen conocimiento. Una de las cosas que más me llama la atención son las trabas de los organismos públicos y privados al acceso a la información de interés público, clave para la resolución de este tipo de situación, la del perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

La sociedad se moviliza para dar solución al desastre

Afortunadamente una parte de la sociedad civil y la inmensa mayoría de los agentes forestales y medioambientales y muchos funcionarios implicados tienen una enorme sensibilidad ante este tipo de desastres medioambientales y se desarrollan estrategias y acciones para darles solución o al menos para empezar a poner estas soluciones en marcha.

Buen ejemplo de ello es la plataforma “SOS Tendidos Eléctricos”, compuesta por 9 organizaciones relacionadas con la conservación del medio natural como son: Ecologistas en Acción, Fundación para la conservación del quebrantahuesos, SEO-Birdlife, SIECE, WWF España, AEAFMA, la revista Quercus, GREFA y AMUS. Que desarrollan una labor formativa, educativa, social y científica de primer nivel.

GREFA

GREFA | © Pedro Luis Sánchez

En el caso concreto de este tendido de Valdepielagos GREFA ha sido fundamental, tanto para conocer las dimensiones del problema con más profundidad, como para buscar soluciones técnicas y alternativas al diseño de esta línea obsoleta, contactar e intentar coordinar a las administraciones involucradas y a los propietarios del tendido, obtener y difundir información y un largo etc. Así mismo el capital humano aportados por ARBA-Tramo medio del Jarama y los conocimientos técnicos del grupo SEO-Sierra Norte han sido muy importantes en todo el proceso de detección y seguimiento.

También ha sido fundamental el trabajo de los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid y el apoyo las Concejalías de medio ambiente de Valdepielagos y Talamanca de Jarama.

Burocracia lenta y farragosa para proteger a las aves

Aun así, el proceso burocrático es demasiado complicado, lento y farragoso. Creo sinceramente que habría mucho que trabajar, especialmente en lo que a coordinación entre administraciones se refiere y al acceso y difusión de la información.

Un tendido eléctrico que provoca electrocuciones en fauna amenazada es un problema urgente que requiere por parte de la administración la adopción de medidas de urgencia y tratarlo como tal, no se puede estar esperando meses y meses, por no decir años, hasta que se adoptan medidas ya que mientras tanto las aves se siguen electrocutando.

Soluciones tan sencillas como cortar la tensión en la línea e instalar temporalmente un generador diesel mientras se subsanan los defectos o se buscan otro tipo de alternativas. Rápido, fácil, relativamente barato si lo comparas con la sanción a la que te expones y conforme a la norma.

Como veis un problema complejo en el que primero hay que ser consciente del mismo, luego encontrar los animales electrocutados, para lo cual necesitas capital humano dispuesto a invertir su tiempo de forma altruista. Trabajo duro de campo realizado por voluntarios y agentes medioambientales.

Alertar a los agentes medioambientales es necesario para denunciar y redactar un acta, garantizando la cadena de custodia judicial, donde ellos si lo consideran procedente la enviaran a su jefatura y/o al departamento disciplina ambiental y/o fauna y flora de la CAM y si se aprecian indicios de falta o delito remitirlo a la fiscalía de la zona, quien a su vez, si estima que se ha cometido un delito lo pondrá en conocimiento de un juez, que será la persona que finalmente determinara si se ha cometido un delito o no y dictara la sentencia correspondiente.

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Agentes Forestales | © Pedro Luis Sánchez

Un proceso muy largo, que puede verse detenido en cualquiera de sus fases intermedias si la persona que lo gestiona lo considera necesario por mas evidente que nos pueda parecer al resto.

Lo normal suele ser intentar primero agotar una vía más amable directamente con los propietarios de los tendidos problemáticos, que normalmente no son conscientes del problema, antes de entrar en la vía judicial. La idea es pues solucionar un problema de una manera ágil y sensata.

Otro fallo del proceso para mi es ¿cuántas aves han de morir para empezar a plantearse la corrección de un tendido? ¿Qué especies de aves? La ley no distingue entre diferentes especies, simplemente habla de electrocuciones. Si tenemos en cuenta los otros aspectos mencionados del problema y su impacto económico nos da lo mismo hablar de cigüeñas o de palomas que de águila imperial y sin embargo no se les da la misma importancia, aunque son las cigüeñas blancas las que mas se electrocutan, pero como hay muchas nos da un poco igual. Quizás debiéramos replantearnos nuestro enfoque también en este aspecto.

por que no se electrocutan los pajaros en Valdepielagos

Final feliz: Tendido eléctrico de Valdepiélagos después de ser corregido por los propietarios | © Pedro Luis Sánchez

Buscando la parte bonita de esta historia me he encontrado con la movilización de personas que apenas se conocen y se ponen en marcha para solucionar juntos un problema importante, imposible de abarcar por separado.

Estupendos profesionales como los agentes forestales de las comarcas 6 y 15, que realizan una labor importante, técnicamente complicada y poco valorada. GREFA y su “equipo tendidos”, voluntarios de SEO-Sierra Norte, de ARBA-tmj y tambien de Valdepielagos y Talamanca. Radio Talamanca que nos dio voz y se hizo eco de esta situación.

Agradecer a familia y amigos, que ayudan, comprenden y aportan mas de lo que creen incluso cuando cuestionan las cuestiones más básicas, obligándote a replantearte una y otra vez lo que das por sentado y a encontrar maneras creativas de solucionar los problemas que van surgiendo.

Pedro Luis Sánchez

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