BUITRES EUROPEOS: ¿CORRERÁN EL MISMO DESTINO QUE LOS ASIÁTICOS?

Las tres especies de buitre que habitan en la India: el buitre hindú (Gyps indicus), el buitre dorsicano blanco (Gyps africanus) y el buitre picofino (Gyps tenuirostris) se encuentran hoy en peligro de extinción. Sin embargo, hace tan sólo 15 años su población superaba los cuarenta millones de ejemplares. Os preguntaréis: ¿Cuál es la razón de semejante declive? ¿La pérdida de su hábitat? ¿La competencia con especies invasoras? ¿La caza masiva? No, los buitres no han desaparecido por ninguna de estas razones.

Los buitres indios se encuentran al borde de la extinción porque han sido envenenados por el hombre. Las aves carroñeras realizan una importante función sanitaria eliminando los restos de los animales muertos de los campos y, en consecuencia, evitando la propagación de enfermedades. En la India incluso tienen un carácter sagrado para algunas religiones minoritarias.

El enemigo de los buitres indios se llama Diclofenaco (también conocido como Voltaren). En principio, esta sustancia no es un veneno sino un medicamento. Se trata de un antiinflamatorio desarrollado para humanos que hace algo más de 15 años empezó a utilizarse también en el ganado. Cuando un animal tratado con Diclofenaco muere en el campo y termina como alimento de los buitres se produce una auténtica matanza. Pocas horas después, los buitres que se alimentaron del animal sufren una insuficiencia renal aguda que les provoca la muerte. Teniendo en cuenta que el cuerpo de un solo animal puede servir de alimento a decenas de buitres, el efecto es devastador: decenas de millones de buitres muertos en apenas 15 años.

La India terminó por prohibir el uso veterinario del Diclofenaco en el año 2006. Sin embargo, tal vez sea demasiado tarde para los buitres indios, su población se ha reducido en un 99% y probablemente nunca llegue a recuperarse.

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Existen cuatro especies de aves carroñeras en Europa: El buitre leonado, el buitre negro, el alimoche y el quebrantahuesos. El 90% de la población de estas especies se encuentra en España, el último refugio europeo para estas aves. En la última década, gracias a los grandes esfuerzos y al dinero invertido, la población de aves carroñeras ha aumentado ligeramente en España, en el caso del buitre leonado el aumento ha sido considerable, dando esperanza a los proyectos de reintroducción de aves carroñeras en otros países europeos donde antiguamente existían grandes poblaciones. Como parte de estos esfuerzos ha comenzado la reintroducción en los Pirineos con la finalidad de establecer un corredor natural que conecte las sanas poblaciones españolas con las raquíticas poblaciones del resto de Europa.

Mientras que la India, Paquistán y Nepal han prohibido el uso veterinario del Diclofenato y varios países africanos han rechazado autorizar su uso por precaución, la amenaza llega ahora a Europa. Italia y España, países gravemente afectados por la crisis económica, han comenzado a autorizar medicamentos de uso veterinario que contienen Diclofenaco, más baratos que otros como el Meloxicam menos dañinos para las aves. La situación es especialmente grave en España donde La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha autorizado el uso en animales de dos medicamentos que contienen Diclofenaco (Diclovet y Dolofenac). Si su uso se generaliza la población de aves carroñeras podría entrar en declive en este país, el único europeo con una población numerosa, y a medio plazo suponer la total extinción de los buitres europeos. Esperemos que las iniciativas para solicitar a la Unión Europea la prohibición del uso veterinario del Diclofenaco tengan éxito. Mientras tanto tendremos que seguir preguntándonos si los buitres europeos correrán el mismo destino que los asiáticos.

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