COTORRA DE KRAMER: UNA INVASION «SILENCIOSA»

La cotorra de Kramer, perteneciente a la familia de los loros (psitácidas), es el ave exótica más extendida por Europa y Asia. Procede del centro de África (desde Mauritania hasta Somalia) y del sur de Asia (Pakistán, Nepal, India, Sri Lanka, Bangladesh, Myanmar y el sureste de China). Es un ave de tamaño mediano, de unos 43 centímetros incluyendo su larga cola de 15 centímetros, con pico rojizo corto en forma de gancho y plumaje verde amarillento. Su envergadura es de unos 50 centímetros.

Es fácil distinguir entre ambos sexos ya que el macho tiene un collar negro y rosa rodeando su cuello. Los juveniles tampoco tienen este collar y su iris es gris claro y el pico rosa pálido. El plumaje adulto suele aparecer trascurridos los 18 meses de vida llegando a completarse a los 32.

Cotorra de Kramer (Psittacula krameri) | Autor: Joby Joseph · Creative Commons: Attribution 2.0 Generic

Es una ave muy ruidosa y gregaria o sociable que vive en grupos mixtos de entre doce y quince ejemplares aunque pueden llegar a reunirse miles en posaderos o en zonas de alimentación. En su área de distribución natural habita en zonas abiertas, sábanas arbustivas y bosques poco densos. Establece sus nidos en las oquedades naturales de los árboles, en nidos de pájaros carpinteros o incluso en las cavidades o techos de los edificios.

La cotorra de Kramer no es un ave migratoria aunque puede realizar algunos movimientos dependiendo de la disponibilidad de comida o de las cosechas. Su expansión no natural hacia otros países ha sido causada por los continuos escapes y sueltas deliberadas al tratarse de una especie que se ha comercializado tradicionalmente como mascota. En los parques de las ciudades ha encontrado un hábitat similar al de sus regiones de origen y la posibilidad de encontrar alimento fácilmente.

Cotorra de Kramer | Autor: Adrian Scottow · Creative Commons: Attribution 2.0 Generic

En Europa, la cotorra de Kramer esta presente en Reino Unido, Francia, Países Bajos, Belgica, Austria, Alemania, Eslovenia, España, Turquía e Italia. Aunque la primera cría de este ave en Europa data de 1855, no fue hasta 1969 cuando se documentaron los primeros registros de cotorras de Kramer en libertad en Reino Unido. En 1983, la población se estima que se expandió entre 500 y 1.000 ejemplares debido en gran parte al uso generalizado de comederos artificiales que evitaron que murieran durante el invierno.

La cotorra de Kramer suele preferir el clima de costa. En España, esta ave es más abundante en el litoral, nidificando en las provincias de Barcelona (entre 80 y 100 parejas), Valencia (entre 34 y 37 parejas) y Málaga (entre 37 y 45 parejas). También hay referencias en Castellón, Alicante, Murcia, Almeria o Granada y en los archipiélagos: Mallorca, Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura. aunque se distribuye también en gran medida en el centro peninsular.

Cotorra de Kramer | Autor: JuanE · Creative Commons: Attribution 2.0 Generic

La cotorra de Kramer es una especie exótica invasora y se encuentra catalogada como tal tanto a nivel internacional dentro de la Base de datos del Grupo Especialista de Especies Invasoras (ISSG), formado dentro de la Comisión de Supervivencia de Especies (SSC) de la UICN, como por la legislación europea y española, entre muchas otras.

El Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras prohíbe la posesión, transporte, tráfico y comercio de la cotorra de Kramer. Solamente quedan excluidos aquellos ejemplares adquiridos anteriormente a la entrada en vigor del Real Decreto 630/2013, donde esta regulada esta prohibición.

¿Por qué la cotorra de Kramer es una especie invasora?

Es considerada una especie exótica invasora porque es una ave que se propaga por un nuevo territorio a gran velocidad, alterando la estructura y funcionamiento de los ecosistemas y causando daños ecológicos, socioeconómicos y sanitarios.

Entre los impactos y amenazas que produce la cotorra de Kramer encontramos alteraciones en la vegetación. Afecta a palmeras, plátanos (Platanus hybrida), álamo blanco (Populus alba) y también al árbol del caucho (Coussapoa dealbata).

Cotorra de Kramer | Autor: Thimindu Goonatillake · Creative Commons: Attribution 2.0 Generic

También produce una seria competencia por nidos con murciélagos, rapaces nocturnas (especialmente con el autillo) y pájaros carpinteros. Además, compiten por el alimento con especies nativas como el mirlo, la curruca capirotada y otras aves que se alimentan de grano o fruta.

La cotorra de Kramer eventualmente puede ocasionar importantes daños a cultivos como ha ocurrido en Pakistan e India. En áreas de labranza puede mermar las cosechas de arroz, maíz, mijo, de frutales o plantas de café o incluso alimentarse de grano almacenado.

También existe la posibilidad de trasmitir a la población humana la psitacosis, una enfermedad característica de loros, pavos y palomas.

Censo nacional de la cotorra de Kramer

A pesar de que la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad de 2007 obliga a las comunidades autónomas a realizar medidas para el seguimiento y el control de las especies invasoras, prácticamente ninguna posee un programa adecuado para ello. Por esto, desde la Sociedad Española de Ornitología se ha empezado una campaña para realizar el primer censo nacional, tanto de la cotorra Kramer como de la argentina, con el objetivo de conocer el tamaño y la distribución de sus poblaciones.

Durante el mes de marzo se realizó el censo de la cotorra argentina. Ahora que llega el verano va a comenzar el censo de la cotorra de Kramer. Animamos a todos a participar en este censo a través de Twitter. Sólo hay que indicar la ciudad y la calle donde haya cotorras de Kramer con el hashtag #AquíCotorra.

La expansión de la cotorra de Kramer en Europa pone de manifiesto lo peligroso que es liberar especies exóticas en un medio diferente al de su origen. La sociedad y las autoridades deberían ser más conscientes de este peligro y pensar muy bien las consecuencias de comercializar especies exóticas.

https://www.youtube.com/watch?v=MraS6MGvs-0

Valora este artículo

También te puede gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *